VALORES CORPORATIVOS
VERDAD: Nuestra institución prestadora de servicios debe ser veraz, integra, creíble, exacta y merecedora de confianza, ajena a la memoria que no acepta el engaño institucional o personal, transparente, capaz de explicar todas sus actitudes y concientizarnos de que ellas inciden sobre las personas.
SERVICIO: Más que una actividad, el servicio es una actitud orientada a satisfacer necesidades individuales, grupales e institucionales. Es todo contacto que el usuario tiene con la empresa a través de sus funcionarios, la forma como atendemos a los usuarios es definitiva, pues nos hace ser Únicos, Diferentes, Excelentes en el servicio y la Atención personalizada… por lo tanto EL SERVICIO SOY YO.
ÉTICA: Es el conjunto de valores propios e inherentes al ejercicio y la práctica de una actividad profesional dentro de los limites personales, respetando, entendiendo y comprendiendo la integridad de las personas que conforman nuestro entorno.
RESPETO: Manifestado en el amor y la cortesía con los cuales se trata a los diferentes usuarios, colaboradores, proveedores e interlocutores. Es el acatamiento de los derechos de los demás y el cumplimiento de los propios deberes. La forma armónica y dedicada como se tratan las personas, la naturaleza y las cosas materiales. Es el eje de las relaciones interpersonales.
AMOR: Capacidad de entregarse a los demás con plena generosidad y sin protagonismo, a través del servicio desinteresado y por igual a todas las personas con el criterio de “VINE A SERVIR, NO A SER SERVIDO”.
EQUIDAD: Sinónimo de justicia y equilibrio para que todas las personas puedan recibir lo que les corresponde, sin discriminaciones y con responsabilidad a sus deberes y derechos.
LEALTAD: Como valor humano, es una virtud que nos hace incapaces de cualquier traición o engaño y tiene connotaciones de nobleza, integridad y señorío.
EFICIENCIA: Es hacer las cosas bien, con calidad, no buscar razones para explicar por qué no se pueden hacer, es comprender que la vida no es algo que se nos da hecho, sino que tenemos que producir los hechos para alcanzar el éxito.
RESPONSABILIDAD: Este valor imprime grandeza, solidez espiritual, es quien está dispuesto a reconocer que el éxito en sus labores depende de su vocación y amor hacia el trabajo. Es aquella persona que cumple fielmente lo que promete; la persona responsable entiende claramente que la mediocridad es el cáncer de una gestión.
LIDERAZGO: Entendido como una guía inteligente, servicial, testimonial y coherente, que suma antes que restar y alivia antes que lastimar. EL SERVICIO ES PARA SERVIR Y NO PARA LUCIRSE.