La Alimentación Complementaria, indispensable para el buen desarrollo de los niños

Asuntos básicos de la Alimentación Complementaria
Los padres o cuidadores deben recordar que hasta los seis meses la leche materna es el único alimento del bebé y esta cubre todas sus necesidades.
A partir de los seis meses, los niños deben ser alimentados con comidas espesas y variadas, tomadas del menú familiar. Lo recomendable es que se le ofrezcan cinco porciones al día, en cantidades pequeñas en cada ocasión.
Debe continuarse con la lactancia materna hasta que el niño cumpla los dos años. La lactancia materna prolongada contribuirá a prevenir enfermedades.
La Alimentación de los seis meses a los cuatro años
Alimentar bien al niño es darle con amor los nutrientes que su cuerpo necesita para crecer y desarrollarse sano y fuerte. Para que los alimentos le sirvan al pequeño y lo nutran debe cumplirse con cinco requisitos:
Calidad: Higiénicamente preparados y frescos.
Cantidad: De acuerdo con su edad y en su propio plato.
Frecuencia: Mínimo cinco veces durante el día (desayuno, medias nueves, almuerzo, onces y comida).
Consistencia: De acuerdo con su edad, la consistencia de los alimentos debe ir variando: en puré, papilla, compota, machacados en trocitos. No se deben utilizar alimentos aguados, como caldos.
Amor: Estimularlo y acompañarlo cuando coma. Es un momento educativo para compartir y combinar adecuadamente los alimentos y, así, lograr una alimentación balanceada.
Alimentos Nutritivos
A partir de los seis meses, el niño debe comer papillas espesas, de los alimentos nutritivos, según su edad.
El niño debe comer tres veces al día: desayuno, almuerzo y comida y tomar dos refrigerios entre las comidas: fruta, leche, pan, mazamorras.
A partir del año, ya debe comer una buena ración del menú familiar: primero el seco y después la sopa.
Los alimentos deben ser frescos y variados, preferiblemente productos de la región.
Los niños y niñas deben comer la misma cantidad de alimentos.
Si el pequeño no quiere comer y baja de peso, se debe llevar, prontamente, a una institución de salud, para su revisión.
Valor Nutricional
Los cereales, tubérculos y plátano: dan calor y energía.
Las verduras y frutas: Proporcionan vitaminas y ayudan a evitar las enfermedades.
Las carnes, huevos y leguminosas (frijol, arveja, habichuela, haba, lenteja y garbanzo): Dan hierro y ayudan a formar y dar fuerza a los músculos, huesos, sangre, piel, cabello y demás partes del cuerpo.
Las leguminosas se deben dejar en remojo, en agua, durante dos días, con cambio de agua, por lo menos dos veces al día, para aflojar las cascarillas y permitir una mejor digestión.
Leche y derivados: Proporcionan calcio para formar los huesos y ayudan a prevenir diversas enfermedades en la edad adulta, entre ellas la osteoporosis.
Grasas y azúcares: Dan calor y energía.